El comisionado del Negociado del Cuerpo de Emergencias Médicas, Abner Gómez Cortés, expresó su respaldo al Proyecto de la Cámara 999, una medida que propone enmendar la Ley de la Junta Examinadora de Técnicos de Emergencias Médicas para armonizarla con los estándares nacionales y facilitar el aumento de profesionales en este campo en Puerto Rico.
Durante una vista pública de la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes, presidida por el representante Gabriel Rodríguez Aguiló, Gómez Cortés explicó que la iniciativa busca actualizar los requisitos profesionales sin comprometer la seguridad pública. El funcionario señaló que algunas exigencias actuales dificultan el ingreso a la profesión, como la licencia de transportación emitida por el Negociado de Transporte y Otros Servicios Públicos y certificaciones adicionales que no forman parte de los estándares nacionales.
El comisionado indicó que eliminar estas barreras permitiría agilizar el proceso de formación y mejorar el reclutamiento y la retención de personal, sin afectar la calidad del servicio, ya que las competencias clínicas esenciales continúan evaluándose mediante la formación académica, la certificación profesional y la supervisión médica.
También destacó que los costos de renovación de licencias, que oscilan entre 800 y 1,000 dólares, representan otro obstáculo para muchos profesionales. Según explicó, actualmente se necesitan al menos 100 paramédicos adicionales para atender la demanda, mientras que el déficit total estimado alcanza unos 300 profesionales.
Gómez Cortés respaldó además la propuesta de sustituir el examen práctico por evaluaciones de competencias clínicas certificadas por directores médicos y reducir la puntuación mínima para aprobar el examen de recertificación de 80 a 70 por ciento. Asimismo, favoreció restablecer el curso técnico de paramédico para permitir que estudiantes de programas técnicos y vocacionales puedan tomar el examen de recertificación.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Ambulancias de Puerto Rico, Carlos Astacio, calificó la escasez de técnicos como “crítica” y recomendó declarar una amnistía de emergencia para permitir la integración inmediata al sistema de quienes ya han completado cursos acreditados.
El presidente de la Junta Reglamentadora de Técnicos de Emergencias Médicas, Amaury Martínez, respaldó la medida con enmiendas, entre ellas que los técnicos básicos solo requieran la certificación de “Basic Life Support” y los paramédicos el curso de “Advanced Cardiac Life Support”, ambos avalados por la Asociación Americana del Corazón. También sugirió mantener la parte práctica del examen si se reduce la puntuación mínima de aprobación.
Mientras, Bolívar Pagán, director académico del Centro de Estudios Avanzados para Personal de Emergencias Médicas, sostuvo que el futuro de la profesión debe orientarse hacia su profesionalización mediante grados asociados o bachilleratos, como ocurre en Estados Unidos, y propuso la creación de una Oficina de Servicios de Emergencias Médicas de Puerto Rico con mayor capacidad reguladora.
La enfermera y académica Marla Ortiz Dávila también apoyó la medida, destacando la importancia de equilibrar los estándares de calidad con un acceso más amplio a la profesión. El representante Rodríguez Aguiló indicó que la Comisión de Salud evaluará las recomendaciones presentadas, especialmente la reducción del porcentaje de recertificación y la eliminación del requisito de la licencia de transportación, con el objetivo de atender la escasez de paramédicos y fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias en la isla.

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